martes, 30 de mayo de 2017

En línea: Ain't Them Bodies Saints



Exhibida en Sundance 2013 en donde ganó el premio a Mejor Fotografía y listada en el top-10 de ese mismo año del mejor cine independiente gringo por la National Board of Review, Ain’t Them Bodies Saints (EU, 2013) no mereció, injustamente, estreno comercial en nuestro país. Por fortuna, el cinéfilo más curioso la puede encontrar disponible en Netflix desde hace unas semanas.
Estamos en alguna zona rural de Texas, en los años 70. Una pareja de delincuentes formada por Bob Muldon (Casey Affleck) y Ruth Guthrie (Rooney Mara) es detenida después de haber dado algún cuantioso golpe que desconocemos. En el enfrentamiento, Ruth ha disparado un revólver y ha herido a un agente de la ley, por lo que cuando ella y Bob son capturados, él se echa la culpa para evitar que su mujer sea enviada a la cárcel.
Años después, Ruth sigue viviendo en el mismo pueblito, ahora con su hijita de cuatro años Sylvie, leyendo las cartas que le envía Bob desde la cárcel, protegida/vigilada por la oscura figura paternal de cierto tendero correoso y avejentado llamado Skerrit (Keith Carradine), cortejada discretamente por Patrick Wheeler (Ben Foster), el honesto policía de mirada limpia que ella misma hirió tiempo atrás. Ese precario equilibrio se rompe cuando Bob huye de prisión para, todo mundo lo sabe, encontrarse con ella.
La premiada cámara de Bradford Young captura arrobada los paisajes rurales tejanos y encuadra a los personajes mientras en el fondo el atardecer aparece/desaparece, la articulada voz del malandrín interpretado por Affleck nos transmite sus sueños y deseos más profundos mientras en otro sitio la mirada anhelante de Rooney devora esas mismas palabras leídas en una carta, la musicalidad tan particular del acento tejano se acompaña con una banda sonora dominada por las palmas batientes que parecen salir del góspel y, como pretexto dramático, una joven pareja de delincuentes vive una historia de amor marcada por la fatalidad.
Como podrá darse cuenta por todo lo anterior, Ain’t Them Bodies Saints es la mejor película que ha hecho Terrence Malick en muchos años… si es que Malick la hubiera dirigido. En realidad, se trata del segundo largometraje de David Lowery (opera prima St. Nick/2009, no vista por mí; tercer largometraje Mi amigo el dragón/2016 que no vi porque no encontré copias subtituladas, cuarto largometraje a punto de estrenarse A Ghost Story/2017, de nuevo con Affleck y Mara) que, más allá de las deudas evidentes con el cine de Malick (en especial con Malas tierras/1973), logra construir una absorbente y elusiva historia de amor.
Aunque Affleck y Mara pasan separados la mayor parte del tiempo, Lowery y sus actores nos convencen que entre los dos personajes hay un lazo imposible de romper; aunque la Ruth de Mara permanece fiel al Bob de Affleck, es claro que no es inmune a los acercamientos del caballeroso policía interpretado por Foster. Cierto, la historia ha sido contada antes y, de hecho, sabemos de qué manera terminará. No importa: aunque el camino sea conocido, en manos de Lowery el trayecto es irresistible.

3 comentarios:

Ale Valladolid dijo...

Una pequeña compilación de recomendaciones de lo que se puede encontrar en Netflix nos vendría muy bien :)

Champy dijo...

Así con ese título se encuentra?

2046

Ernesto Diezmartínez dijo...

Ale: Con la etiqueta "En línea" puedes encontrar lo que he reseñado disponible en la red (básicamente Netflix).

Champy: Así es. Con ese título.