martes, 4 de julio de 2017

En linea: Okja



Okja (Ídem, Corea del Sur-Estados Unidos, 2017), sexto largometraje del consolidado cineasta sudcoreano Joo-Ho Bong, ha pasado a la historia por ser la primera cinta producida por Netflix en ser aceptada en la competencia oficial del Festival de Cannes, lo que provocó un par de anécdotas muy menores: 1) que las reglas para la competencia en Cannes cambiaran, pues a partir del año entrante toda película aceptada en el festival tendrá que asegurar una corrida comercial en pantalla grande y 2) que un grupo de asistentes a la función de prensa de Okja en Cannes 2017 abuchearan ruidosamente cuando apareció en los créditos del filme el logo de la "malévola" casa productora. En todo caso, más allá del chismerío cannino, la cinta de Bong se ha estrenado urbi et orbi en Netflix desde el jueves pasado.
En principio de cuentas, hay que apuntar que Okja es una descendiente directa de dos obra mayores y mejores de Bong: El huésped (2006) y El expreso del miedo (2013), pues estamos ante una película con un monstruo en su centro dramático -aunque esta vez se trata de una monstruosa cerda benévola- y que, además, expresa un claro discurso anarquista-humanista que desconfía tanto de las instituciones políticas -en este filme, prácticamente inexistentes- como de las económicas -que, en Okja, son el estandarte de los peores vicios humanos.
La Okja del título es el nombre que su dueña, la adorable adolescente Mija (Seo-Hyun Ahn), le dio a una descomunal cerda que la corporación gringa Mirando le permitió criar a ella y a su abuelo Hee-bong (Hee-bong Byung, el también abuelo de El huésped) en las idílicas montañas del interior sudcoreano. La directora de Mirando Corporation, la insegura ejecutiva rapaz Lucy (Tilda Swinton) -que está en pleito permanente con su maquiavélica hermana Nancy (Swinton otra vez)- ha enviado 26 de estos super-cerdos a 26 granjas alrededor del mundo, con el fin de elegir al mejor puerco de todos, concurso/espectáculo que marcará el inicio del re-lanzamiento de Mirando Corporation como la gran empresa alimenticia del mundo.
Por supuesto, cuando llegue el momento de que Mija se vea obligada a regresar a Okja a Mirando Corp. -con el fin, ya entenderá usted, de convertir a la megacerda en salchichas, chicharrones y carnitas-, la muchachita no aceptará de buen grado esta situación. Así que, como el chamaco abandonado por su padre de E.T. el extraterrestre (Spielberg, 1982), la huérfana Mija hará todo lo posible para salvar a su entrañable mascota.
La referencia a Spielberg no es gratuita: su bien calculado sentimentalismo es de lo mejor de la película -¡esa escena final en el rastro de Mirando Corporation!-, así como esa emocionante persecución en Seúl, con la indomable Mija tratando de encontrar y rescatar a su megacerda.
Sin embargo, no todo en Okja es tan afortunado: la cinta está lastrada por una subtrama inútil -la pelea de las dos hermanas Mirando por la compañía-, un juego actoral disparejísimo -la justeza de la chiquitina Ahn y del viejo Byung choca con un desatado Jake Gyllenhaal en el papel del veterinario histérico Johnny y con la presencia excesiva de la villana Swinton por partida doble-, además de una serie de diálogos sobre-explicativos alrededor de los fanáticos militantes de cierto Frente de Liberación Animal liderado por el atildado y tranquilo Jay (Paul Dano en el papel de Paul Dano).
El resultado de este batidillo es una película frustrante: no es enteramente fallida, es cierto, pero sí resulta molesto ver cómo los mejores momentos se agotan muy rápido –las escenas de acción en Seúl- o llegan demasiado tarde –ese conmovedor desenlace que, por un momento, hizo que, ¡Jesús Sacramentado! pensara en convertirme en vegano.
Lo bueno es que esto último se me pasó muy pronto.

5 comentarios:

Christian dijo...

¿Y los momentos tipo Totoro del principio apá?

Champy dijo...

Espero no causar revuelo tipo Cannes con mi pregunta, pero la tengo que hacer.

Alguna vez votaremos estrenos de Netflix en la película de la semana?

Como están las cosas, y por el rumbo que parecen tomar, debes definir tus criterios, y no le hagas caso a Pedrito (él por ser cuasi chico Almodovar se alineó), lo que tus chicharrones truenen así va a ser.

2046

luis felipe jurado martínez dijo...

Me gusta mucho tu crítica. Ayer que preparaba mi texto sobre ella, que aparecerá el viernes en Ruiz Healy Times, encontré que podría haber un paralelismo nada casual a los gobiernos norteamericanos (que a su vez representan los ideales del capitalismo) en las hermanas. Si te das cuenta, Lucy toma la empresa para de alguna manera quitar la mala imagen que dejó su padre y su hermana, su forma de ser es parecida a la de un gobernante demócrata, es decir, es complaciente y políticamente correcta aunque eso no le quita lo ambiciosa. Su hermana, Nancy, sin embargo, viene a ser el capitalismo más salvaje, empeñada en obtener ganancias económicas todo el tiempo y debido a la estupidez de su hermana, va a llevar ahora el negocio familiar. Un poco de eso me recuerda a Donald Trump y Barack Obama.

Ernesto Diezmartínez dijo...

Christian: Sí, me di cuenta. Estuvo mono el guiño.

Champy: Estuve a punto de anotarla en la sección de estrenos. Supongo que no falta mucho para que resulte más interesante los estrenos en casa que en cine. Qué remedio.

Luis Felipe: Sí. Hay algo de eso. De hecho, hay una referencia explícita a la famosa foto de Obama y Clinton sobre bin Laden.

Champy dijo...


Fijate que este batidillo me encantó.

Hasta disculpé los excesos de Jake Twist y las gemelas insoportables.

Chingona escena la persecución inicial, y escalofriante el recorrido al matadero, pero creo yo bien manejado.

Estoy de acuerdo en lo inservible de la subtrama de las hermanas psicóticas, más no en lo de Paul....creo que por primera vez no le escuché un solo grito, me mostró una mesura que le desconocía.

2046