sábado, 10 de enero de 2015

Palm Springs 2015/IV



Aunque Palm Springs 2015 terminará hasta el próximo lunes, cuando se exhibirán todas las cintas premiadas -"The Best of the Fest", le llaman a ese último día-, nuestra labor terminó el día de hoy, con la entrega de los premios FIPRESCI a Mejor Película, Mejor Actor y Mejor Actriz, entre las cintas que las distintas academias de cine de todo el mundo enviaron a Hollywood para competir por el Oscar a Mejor Película en Idioma Extranjero.
No voy a hacer una crónica de la deliberación que tuvimos mis colegas y yo -la británica-israelí radicada en Los Ángeles Ella Taylor y el crítico polaco Michal Oleszczyk-; baste subrayar que la discusión fue muy tersa y muy rápida. Vamos, ni a discusión llegó.
Le otorgamos el FIPRESCI a Mejor Actriz a Anne Dorval, quien está adecuadamente desatada en el papel de la locochona e irrefrenable madre perpetuamente emproblemada de Mommy, cinta que se acaba de estrenar este fin de semana en México. En el papel de esta guapa mujer, atrapada por su amor a un hijo imposible de educar (Antoine Olivier Pilon) y más atrapada aún por el encuadre 1:1 con el que trabaja el cinefotógrafo André Turpin durante casi toda la película, Dorval logra una interpretación que fue imposible de obviar. 
El premio a Mejor Actor recayó en Haluk Bilginer, el insoportable protagonista de Sueño de Invierno, de Nuri Bilge Ceylan. Una de las escenas que más se quedaron en mi memoria de este filme tiene que ver, de hecho, con la actuación de Bilginer: se trata del largo y penoso enfrentamiento verbal entre su personaje, Aydin, y su hermana, quien se encuentra atrás de él, en un sillón, mientras el tipo está frente a su escritorio, tratando de escribir algo. Uno puede ver reflejada en esa larga toma sin cortes la creciente molestia de Aydin ante lo que considera impertinencias de su claridosa hermanita. Bilginer actúa de forma notable cuando tiene que hablar -y lo hace muy seguido en la película-, pero también cuando solamente lo vemos escuchar -y también lo hace continuamente en el filme.
En cuanto a la selección de la Mejor Película, Leviatán, de Andrey Zvyagintsev, no hubo necesidad de discutir mucho: la elección fue casi natural. La historia de un pobre diablo (Aleksey Serebryakov) que busca la ayuda de un antiguo compañero de armas que es ahora abogado (Vladimir Vdovichenko) para enfrentar a un corrupto alcalde del norte de Rusia (formidable Roman Madyanov) nos muestra un descarnado retrato de la Rusia de Putin, cuya jeta, colgada de la pared, aparece en una escena clave del filme, por cierto. 
Concentrado como estuve en ver el cine que tenía que evaluar, apenas si pude ver algunas otras cintas de otras secciones. La que sí pude ver, por fortuna, es Nicije Date, que ganó el premio de New Voices/New Visions. Como lo apunté aquí mismo hace días, era obvio que solo una obra maestra podría haberle ganado a esta sólida opera prima sobre un niño salvaje criado entre lobos y "educado" en la Yugoslavia de pocos años antes de la guerra civil.
Ya había visto muchas de las cintas de la sección de Cine Latino -patrocinada por el Festival de Guadalajara, por cierto-, pero no conozco la cinta ganadora, la vasca Loreak, de Jon Garaño y José María Goenaga, de quien ya vimos En 80 Días. En todo caso, seguramente Loreak será programada en Guadalajara 2015. 
Y así terminamos con Palm Springs 2015. Próxima parada festivalera, FICUNAM. Y luego, Guadalajara, Y luego... Uff...